TRADUCCIÓN DIRECTA Y TRADUCCIÓN INVERSA

¿Qué es esto? En los estudios de la traducción, la traducción directa y la traducción inversa es lo que se le conoce como DIRECCIONALIDAD DE LAS TRADUCCIONES SEGÚN COMPETENCIAS LINGÜÍSTICAS.

La traducción comprende la interpretación del significado de un texto en una lengua (el llamado texto origen) a otro texto equivalente en otra lengua distinta (texto meta) de manera que se mantenga una relación de equivalencia entre el texto origen y el texto de meta para comunicar el  mismo mensaje tomando siempre en cuenta el género textual, el contenido, las reglas gramaticales propias de cada idioma así como mantener la estilística y la fraseología.

Existen varios métodos y técnicas de traducción, entre los cuales encontramos la traducción directa y la traducción inversa.

La traducción directa es la que se hace de una lengua extranjera a la lengua propia. Por el contrario, la traducción que se realiza en la dirección contraria, es decir desde la lengua materna a otras lenguas extranjeras se le conoce como traducción inversa.

Dicho esto, surgen algunas preguntas: ¿Cuál es mejor?, ¿Puedo hacer ambas? La respuesta es depende… Depende de la competencia lingüística de cada traductor. Y fíjate bien, señalo TRADUCTOR y no bilingüe. Como hemos dicho en muchas ocasiones el traducir es una profesión. Un traductor puede ser al menos bilingüe pero una persona bilingüe no necesariamente puede ser traductor pues esto requiere estudios especializados.

Mi opinión muy personal es que un traductor puede dedicarse a la traducción inversa si posee un nivel muy alto del idioma extranjero, si puede desenvolverse sin problemas, con comodidad y seguridad trabajando con una lengua distinta a la suya, pero es importante destacar que probablemente no será de la misma calidad como hacer una traducción desde una lengua extranjera a la lengua materna mediante la traducción directa pues esta es más exacta y más precisa, reduciéndose de esa manera en gran medida el margen de riesgo de errores. No es lo mismo entender a la perfección una lengua extranjera que escribirla correctamente.