LAS ACADEMIAS LINGÜÍSTICAS

¿Las academias lingüísticas son los institutos en donde puedo aprender un idioma? A esta pregunta existen dos respuestas: SI y NO. Sí, en efecto, una academia lingüística es donde podemos estudiar un idioma, pero NO cuando hablamos en un sentido más profundo, más teórico, como trataremos en este artículo.

Quizás te preguntes ¿y esto que tiene que ver con un traductor profesional o con una compañía de traducción? ¡Pues mucho! Como todo lingüista es muy importante que sepamos que son estas academias, como funcionan y como todo se relaciona en este campo de la traducción.

Todos hemos escuchado hablar de la Real Academia de la Lengua Española (RAE). Pero ¿te has preguntado que es, como funciona, por qué existe? ¿Quizás te has preguntado si existe una real academia para otros idiomas?

Pues bien, las Academias Lingüísticas son institutos culturales con personalidad jurídica propia, cuyas funciones son las de un organismo que se encarga de regular los estándares lingüísticos (por ello se les conocen como organismos reguladores). Que se encargan, a partir del diasistema de una lengua, ser una lengua planificada con el objeto de obtener un modelo de lengua unitario para la enseñanza, los usos oficiales y los usos escritos y formales, que a su vez permita cohesionar política y socialmente el territorio donde es oficial. [1]

Todo se hace a partir de criterios formales de lo que se considera correcto o no en el uso de una lengua tales como un sistema de escritura que establezca reglas ortográficas para escribir la lengua y poder así fijar formas comunes y estables, una gramática normalizada de la lengua que registra las formas, reglas y estructuras de la lengua y que recomienda ciertas formas y castiga otras. Se ocupa además de un sistema de pronunciación uniforme, que sea considerado “educado” y “adecuado ” por los hablantes y que sea considerado como un sistema libre de características regionales. Es decir busca fijar las voces y las palabras de la lengua en su mayor propiedad, elegancia y pureza salvaguardando así su integridad.

Estas academias, además, se encargan de registrar o introducir nuevas palabras como el caso de la palabra “petaloso” en italiano aprobada por la Accademia della Crusca (la Academia de la Lengua Italiana). Esto sucedió cuando un niño de nombre Matteo, estudiante de tercer grado de escuela primaria, usó en un examen el adjetivo “petaloso” hasta ese momento inexistente, para describir una flor llena de pétalos.  Margherita, la maestra del niño, pidió a Matteo que se dirigiese él mismo a la Crusca y solicitase la entrada de su palabra en el vocabulario italiano. El niño obtuvo una respuesta de parte de los representantes de la Crusca en donde le decían literalmente:

“Querido Matteo. La palabra que has inventado es una palabra bien formada y podría ser usada en italiano, como son usadas otras palabras formadas de la misma manera. Tú has puesto juntas pétalo+oso=lleno de pétalos, con muchos pétalos”. La representante de la academia pone incluso algunos ejemplos, como “pelo+oso= peloso, lleno de pelos o con muchos pelos”. [2]

Fig. 1 comienzo de la carta de la Academia de la Lengua italiana a Matteo

 

Así pues, que son más de 109 idiomas de todo el mundo que tienen actualmente reguladores de idioma que suelen ser conocidas como academias de idiomas, reguladores de idiomas, inclusive como “policía lingüística” dada su misión de arbitrar, unificar y promover el uso correcto del idioma, y hasta siendo quienes publican diccionarios y guías de estilo.  Si tienes curiosidad por conocerlas puedes consultar el enlace a continuación.

https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Academias_Ling%C3%BC%C3%ADsticas

 

Como puedes notar, el español cuenta con la Real Academia de la Lengua Epañola, el francés tiene la Académie Française, el italiano la Accademia della Crusca, el alemán la Gesellschaft für Deutsche Sprache, para el escocés (The Scots Language Centre), el galés (Welsh Language Commissioner) y el irlandés (Foras na Gaeilge). Pero, ¿Qué pasa con el inglés? Pues aunque parezca sorprendente, el inglés no cuenta con una institución como tal. Eso, sin embargo, eso no significa que también deban seguirse algunos estándares básicos respecto a qué es correcto o no a la hora de escribir o hablar en inglés. Existen guías, manuales, instituciones, autores, diccionarios y publicaciones que hacen todo lo posible para informar a las personas sobre el uso. Se dice que esto se debe a que el idioma inglés se ha vuelto omnipresente sin ninguna guía, habiendo pocas posibilidades de que alguien empiece una academia en el corto plazo. La pregunta es ¿Dónde sería? En Gran Bretaña, ¿el hogar del idioma? ¿O Estados Unidos, donde vive la mayor población de habla inglesa? Intentos por conformar una academia se han hecho desde tiempo atrás, pero se dice no se ha llegado a concretar dado a que es un idioma que está tan disperso no puede tener una sola forma. El inglés tiene varios estilos, acentos, deletreos, los más comunes son las formas británica y estadounidense, aunque estos no son los únicos.

Es de hacer notar que no todos los reguladores de lenguaje tienen el mismo aspecto o funcionan de la misma manera. Por ejemplo, algunos idiomas se hablan principalmente en un país y su regulador lingüístico podría ser apoyado por el gobierno de ese país como una extensión de sus programas culturales. Pero otros reguladores de la lengua podrían ser organismos internacionales que cruzan fronteras y reconocen múltiples variantes lingüísticas.

En general, la labor de la mayoría de los reguladores de idiomas es de carácter consultivo y no vinculante, como la Academia Francesa de Francia, que publica un diccionario oficial de francés. Sin embargo, algunos reguladores lingüísticos tienen más autoridad, como el Consejo de la Lengua Francesa de Quebec (OQLF), conocido por “policía lingüística”. Ya que el OQLF puede imponer multas a las empresas no por el uso incorrecto de comas, sino por vender productos localmente que no están disponibles en francés.

Como traductores profesionales, como compañías de traducción, como aprendices de un idioma, como escritores, como comunidad, no importa a lo que nos dediquemos si somos comunicadores es muy importante conocer bien los idiomas en su estructura y en su esencia. Utilicemos todos los recursos como diccionarios, guías de estilo y materiales de referencia disponibles en todos y cada uno de los idiomas en los que trabajamos, respetando las reglas gramaticales, de ortografía, de puntuación, y ¡honremos y salvaguardemos la integridad de nuestras las lenguas!

 

Referencias:

[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Lengua_est%C3%A1ndar

[2] https://elpais.com/cultura/2016/02/24/actualidad/1456316647_971410.html