FORMALIDADES DE UNA TRADUCCIÓN JURADA O CERTIFICADA

Por regla general, tanto la traducción jurada como la traducción certificada debe ser realizada por un traductor profesional competente. Ambas, por lo general, se deben entregar en papel, manteniendo el formato del documento ya que es un documento con efecto legal y debe llevar la firma, el sello y la certificación del traductor jurado al final de la traducción. En algunos país no existe la figura del traductor jurado, pero sin duda si existe la del traductor certificado. Ambos, han debido aprobar ciertos examenes para poder ejercer como tal.

En este tipo de traducciones es una práctica común estampar la firma y el sello también en cada página. Además de traducir el texto, los traductores deben describir las características físicas del documento, incluidas las firmas, los sellos, timbres, imágenes, legibilidad, etc., y solo podrán certificar las traducciones los traductores que este acreditados y pueden hacerlo unicamente en aquellos idiomas para los que estén autorizados.

Si la traducción se hace mediante una agencia de traducción es muy importante que ya sea el Gerente de Proyectos o la persona internamente designada en representación de la compañía de traducción emita también una certificación y siga estas prácticas para que la traducción no sea rechazada por las autoridades a las que va destinada.

Los traductores jurados/certificados acreditan únicamente el contenido de un documento, no su autenticidad (como sí hacen los notarios), pero su función conlleva una gran responsabilidad, ya que los documentos que crean tienen validez legal plena, y por tanto deben reflejar fielmente el documento original. La legislación fija responsabilidades para el traductor ya que sobre este recae la responsabilidad de la falsedad documental. Es por eso que la traducción debe ser realizada utilizando la terminología adecuada, de manera completa, precisa y veraz.  Además, el traductor debe ser muy detallista en cuanto al aspecto físico del documento y para ello, debe tomar en cuenta lo siguiente:

Sellos: Por “sello” podemos definir tanto un sello de correos o un sello fiscal, un sello en tinta, un sello en relieve (embossed seal) o un sello en seco (dry seal). En el caso de fuera un sello pegado al papel (por ejemplo, un sello de correos o fiscal, convendría denominarlo así para ofrecer mayor detalle: [sello de correos] [sello fiscal] – y en el caso de que sea un sello en tinta, solemos decir: [sello en tinta] [sello en tinta azul / roja] y en la medida de lo posible puede aceptar traducción aplicando las diferentes técnicas. En el caso de los otros el traductor debe hacer su descripción.

Timbre: Timbre es un tipo de sello, de tamaño parecido al de correos, que se aplica a ciertos documentos o artículos de comercio para satisfacer el impuesto del timbre. Estos no admiten traducción, únicamente el traductor deberá hacer una anotación con su descripción.

Escudos/Escudos de armas: Es una representación gráfica, generalmente con forma de escudo, que contiene los emblemas y a veces también los lemas que representan simbólicamente una nación, una ciudad, un linaje, etc. Es importante destacar aquí que los escudos no pueden aparecer pegados en la traducción y debemos describirlos según su descripción oficial.

Lazos: A veces los lazos se colocan debajo de sellos dorados en relieve, que son adhesivos en tal caso, el traductor debe hacer la debida descripción.

Marca de agua u otras medidas de seguridad: En este caso, los traductores deben hacer anotaciones como: [Al examinar el documento al trasluz se observa marca de agua con la leyenda: XXXX]

Otro idioma: Si se encuentra algo en otro idioma del que no se está en capacidad de traducir, el traductor no debe traducirlo sino transcribirlo y dejarlo en cursiva. Si el idioma es desconocido para el traductor, se debe indicar que aparece una frase en idioma desconocido para el traductor.

Anotaciones a mano: El traductor debe incluir las mismas en su traducción especificando que son manuscritos.

Errores en el documento original: Cuando un traductor profesional ha sido juramentado ha sido nombrado por Notario, o debe extender una certificación/declaración de traductor, en realidad está actuando como en calidad de notario. Es decir, da fe de que la traducción es fiel al original (incluyendo los errores). Debido a que los documentos que necesitan una traducción jurada/certificada normalmente van destinados a algún organismo público, podrían tener repercusiones legales si el traductor enmendara algún error. Pero eso no significa que no puedan hacer nada. Por ejemplo, si encontramos un error de dedo, por ejemplo el verbo “prAsentar” en vez de “prEsentar” no hay lugar a dudas que lo correcto es “prEsentar” por lo que el traductor puede corregirlo. Sin embargo, en otras ocasiones si el error en cuestión cambiase el sentido del documento, el traductor no puede corregirlo en el original. Para estos casos tan específicos existe la palabra latina sic (sic erat scriptum, en español, «así fue escrito»). Normalmente precede al error y va escrita entre corchetes y en cursiva. Indica que el traductor se ha dado cuenta de que hay un error pero al tratarse de una traducción jurada/certificada, no puede corregirlo, solo reproducirlo.

Cualquier detalle ajeno relevante al texto: Como el documento ha de traducirse íntegramente, en el caso de haber alguna tachadura, borradura o algo que haga pensar que se ha manipulado el documento es importantísimo que el traductor lo indique también.

Formato del documento original: el traductor debe respetar el formato o maquetación del documento original manteniendo el tipo de letra parecido, respetar la tipografía e incluso, hacer columnas si es que las hubiese.

Escudos de Gobierno y Logotipos: Esta opción, aunque se haga con toda la buena fe con el fin de entregar una traducción visualmente agradable, para nada es acertada, todo lo contrario, estaríamos incurriendo en una ilegalidad los traductores, ya que en el caso de los escudos, estos son logotipos de instituciones públicas y no pueden ser empleados para el beneficio privado o en el caso de logotipos de empresas y entidades bancarias estamos utilizando un elemento que, lo más seguro, se encuentre protegido o registrado legalmente. Lo más aconsejable es únicamente hacer una mención de los mismos.

Si necesitas este tipo de servicios por parte de un traductor profesional o una agencia de traducción asegúrate de informarte de antemano si están en la posibilidad de brindar este servicio. No todos los traductores están calificados para poder realizar este tipo de traducción ya que, debe antes haber sido calificado como tal. Si decides contratar una agencia de traducción, debes especificar el motivo para que necesitas el documento y solicitar que se extienda la debida certificación.