IMPORTANCIA DE LA TRADUCCIÓN DE LAS LENGUAS MUERTAS

Se llama lengua muerta o lengua extinta a una lengua que no es la lengua materna de ningún individuo, y por tanto tampoco se usa en ninguna comunidad natural de hablantes.

Algunas lenguas muertas continúan en ciertos usos, como segunda lengua, lengua clásica o lengua litúrgica, aunque la lengua ya no sea adquirida por nadie como lengua materna. Aún en esos casos la lengua no sigue el camino normal de evolución y desarrollo que ocurren a lo largo del tiempo en las lenguas vivas. [1]

Se considera, entonces, que un idioma está extinto cuando ha muerto la última persona que lo hablaba como lengua materna.

Según los lingüistas se estima que el lenguaje probablemente se originó hace entre 350.000 y 1,8 millones de años, aunque es difícil determinar dónde terminó la comunicación con los animales y dónde comenzó el lenguaje humano. Incluso estimaciones profundamente conservadoras sitúan el nacimiento del lenguaje en decenas de miles de años atrás. Así que, de una forma u otra, las lenguas han tenido bastante tiempo para crecer, evolucionar, cambiar y desaparecer.

A través del tiempo, existen muchas causas por las cuales una lengua sin embargo puede desaparecer. Entre estas, pro sin limitación a las colonizaciones, guerras, desastres naturales, enfermedades como las pestes epidemias en donde poblaciones enteras desaparecieron. Es de hacer notar que era común que cuando una civilización conquistaba a otra, también se imponía el lenguaje del vencedor de la batalla por lo que muchos idiomas quedaron sin hablantes, como ocurrió con el latín, el griego antiguo, el arameo, entre otros, aunque muchos de ellos fueron la base de las nuevas lenguas que ahora siguen en uso escaso.

Las migraciones también son otro factor así como también ciertas actividades económicas como las extractivas son las que obligan a las personas a moverse de un lado a otro en donde los hablantes dejan de hablar su lengua y se ven obligados a hablar otra(s).

Los que de una u otra manera hemos estudiado idiomas sabemos que cuidar un idioma también es cuidar una cultura. Y es allí donde radica la importancia de la traducción. Así como sucede con las lenguas indígenas que cada vez son menos frecuentes, la traducción contribuye a que se mantengan vivas y poder llegar en la actualidad a minorías en su propia lengua.

Las primeras traducciones escritas de lo que ahora llamamos “lenguas muertas” fueron las sagradas escrituras como la Biblia donde se destaca San Jerónimo de Estridón quien dicho sea de paso es el patrono de los traductores y cuya fiesta se celebra cada año el 30 de septiembre, también siendo el Día del Traductor. La Vulgata [edición para el pueblo] es su mayor obra; una traducción de la Biblia hebrea y griega al latín, realizada a finales del siglo IV (en el 382 d.C.) y publicada en el siglo IV de la era cristiana, fue declarada en 1546 por la Iglesia católica en el Concilio de Trento, la versión única, auténtica y oficial de la Biblia para la Iglesia latina, y ha sido, hasta la promulgación de la Neovulgata, en 1979, el texto bíblico oficial de la Iglesia católica. [2]

En tiempos modernos el caso más famoso y más exitoso de traducción de lenguas muertas ha sido, sin duda el de la Piedra Rosetta. El primer texto plurilingüe antiguo descubierto en tiempos modernos. En eso radica su gran importancia.

Fig. 1 Estela de granito negro, con una inscripción bilingüe (griego y egipcio) de un decreto del faraón Ptolomeo V, en tres formas de escritura: jeroglífica, demótica y griego uncial (con letras mayúsculas); contiene noventa y dos renglones, los catorce primeros escritos con signos jeroglíficos, los siguientes 32 en caracteres demóticos, y los últimos 54 en griego; tiene algo más de un metro de alto, 72 cm de ancho y 27 cm de grosor; pesa 756 kg. Exhibida en el Museo Británico en Londres.

 

La Piedra Rosetta se ha convertido en un símbolo para los traductores y lingüistas. Conteniendo tres sistemas de escritura antiguos sirvió para traducir jeroglíficos egipcios. Contiene un mismo texto, pero escrito primero en jeroglíficos egipcios, en escritura demótica egipcia (una forma simplificada de los jeroglíficos usados en textos legales y comerciales) y además el mismo texto en griego antiguo. Pese a los numerosos estudiosos que participaron directa o indirectamente en la traducción de la piedra Rosetta, fue el francés Jean Francois Champollion fue quien finalmente logró descifrarla, gracias a la traducción del griego antiguo y a una mejor comprensión de la escritura demótica. Todavía hay controversia sobre cuál de los tres textos es el original y cuáles son las traducciones del primero. Además, las tres versiones no se pueden comparar palabra por palabra, lo que ha significado que su desciframiento haya sido una tarea difícil a lo largo de las décadas.

Pero así como ha llevado tanto trabajo el haber descifrado el texto de esta famosa piedra, también existe en la actualidad lenguas que no se han logrado descifrar. Entre estas podemos mencionar:

Escritura meroítica: posee un alfabeto originado del jeroglífico y del demótico egipcio que fue usado en el idioma meroítico del Reino de Meroe y posiblemente en el idioma nubio de los posteriores reinos nubios. [3]

Idioma harapano: también conocido como idioma protoíndico o idioma de Mojensho-Daro) es un idioma desconocido de la cultura del valle del Indo (cuyas ciudades más conocidas son Harapa y Mojensho-Daro (civilización del valle del Indo), de la Edad del Bronce (en el II milenio a. C.) [4] La escritura se basa en pequeñas imágenes y símbolos. Los estudiosos esperan encontrar una referencia de estos textos traducida a una de las lenguas mesopotámicas que ya conocemos para poder, en algún momento, descifrarla.

Linear A: se considera un tipo de escritura enigmática utilizada por la civilización minoica, establecida entre la Edad de Bronce y la Edad del Cobre europea, 2500–1450 A.C. Según los historiadores su establecimiento principal fue la Isla de Creta. Como se mencionó anteriormente, una de las razones por las cuales una lengua puede desaparecer es dado a catástrofes naturales por lo que la erupción del volcán Tera fue lo que llevó a la desaparición del pueblo, sustituido después por otra civilización cuya forma de escritura se ha nombrado linear B.

Protoelamita: considerada una lengua muerta que se habló en el antiguo Imperio elamita, región del actual Irán. Se considera uno de los primeros sistemas de escritura que utilizó la raza humana. Sus primeros testimonios son del 3100 a. C., realizados en Susa, capital de Elam. Se cree que la escritura protoelamita se desarrolló a partir de la escritura sumeria naciente. Las tablillas más antiguas con pictogramas elamitas proceden del nivel 16 de Susa (3100 a. C.) y son contemporáneas del periodo Uruk IV de Sumer, donde se halló el primer descubrimiento de escritura. [5]

Sistema chipro minoico: Conocido como Linear C. Es un sistema de escritura silábica no descifrada, empleada en la isla de Chipre hacia finales de la Edad del Bronce (c. 1550-1050 a. C.) [6]

Como se dijo antes, una lengua muerta es una lengua que ya no tiene hablantes nativos, es decir, no hay nadie vivo que tenga esa lengua como lengua materna o nativa. Pero a pesar de lo anterior, todavía puede ser estudiada por algunos expertos o utilizada en ciertos contextos como es el caso del latín. Muchos pensarían que el idioma oficial del Vaticano es el italiano por estar este en Roma, Italia; mas sin embargo uno de los cuatro idiomas oficiales de esta Santa Sede es el latín (además del italiano, el francés y el alemán). Como vemos, sigue en uso, limitado pero en uso. Y así podemos decir del hebreo el cual cayó en desuso allá por el año 400 D.C y se consideraba una lengua muerta, pero encontró después un gran impulso al convertirse en una de las lenguas oficiales del Estado Israelí. El farsí, o persa moderno por su parte, aún se conserva en el antiguo imperio persa.

El tamil, el islandés, el lituano, el macedonio, el euskera, el manés, el egipcio clásico, el griego antiguo, el sanscrito, entre otros, pese a que en un momento fueron consideradas lenguas muertas, en estos días, ¡se conservan vivas!

Es muy probable que sigan existiendo miles de documentos por encontrar y cientos de lenguas de las que no hemos hecho registro alguno cuyas escrituras serían descifrables sólo por unos pocos: los estudiosos, los lingüistas y los traductores.

Algunas agencias de traducción como SMARTLATION entre su base de datos tienen contactos con traductores profesionales en estos idiomas. ¡Y vaya que es tan importante!

¡Amemos los idiomas, fomentemos su estudio, su correcto uso y expresión!

 

“No hay lenguas muertas, sino cerebros aletargados”

-Carlos Ruiz Zafón-

 

 

 

[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Lengua_muerta

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Jer%C3%B3nimo_(santo)

[3] https://es.wikipedia.org/wiki/Escritura_mero%C3%ADtica

[4]  https://es.wikipedia.org/wiki/Idioma_harapano

[5] https://es.wikipedia.org/wiki/Idioma_elamita

[6] https://es.wikipedia.org/wiki/Silabario_chipro-minoico